EL MOISES DE MIGUEL ÁNGEL
LA GIGANTESTA IMAGEN DEL MOISES DE MIGUEL ÁNGEL
Historia de la escultura de Moisés de Miguel Ángel
Esta obra maestra de la escultura del Renacimiento forma parte de la tumba de Julio II en la iglesia de San Pietro in Vincoli.
Fue realizada entre 1513 y 1515 tras la muerte del papa cambiando el grandioso diseño original ideado en 1505.
Inicialmente, según nos cuentan Vasari y Condivi, el Moisés (la ley) iría en un extremo de una tumba concebida como una gran aula dentro de la basílica de San Pedro. En el otro extremo de la tumba estaría una estatua dedicada a San Pablo (la gracia). Cuando Julio II decide invertir fondos y energías en el proyecto de Bramante para la nueva basílica de San Pedro, Miguel Ángel ve esfumar sus esfuerzos para llevar a cabo la gigantesca tumba. Tal es su enfado que el 17 de abril de 1506 se escapa de Roma refugiándose en Florencia. Al día siguiente el papa puso la primera piedra de la nueva basílica según el esquema de Bramante.
Más tarde, tras recibir el encargo para pintar la bóveda de la Capilla Sixtina (1508-1512) que lo reconcilia con el papa, vuelve a Roma. A la muerte del papa en 1513, recibe el encargo de trabajar en la tumba monumental que ya no estará en el Vaticano sino en la iglesia de San Pietro in Vincoli, unida a la familia della Rovere. En 1515 tenía concluidas algunas estatuas como ‘los prisioneros’ y el Moisés. Pero todo volvió a pararse. Mientras tanto, el cuerpo de Julio II seguirá -y sigue- junto a los restos de su tío, el también papa Sixto IV, enterrados ambos bajo una simple lápida en la basílica vaticana.
No se acaban aquí las peripecias de esta maravillosa escultura. De hecho, Miguel Ángel, ya anciano vuelve a trabajar en el Moisés entre 1542 y 1545. En ese período Miguel Ángel la transformó haciendo que su cabeza estuviera mirando de lado y la pierna izquierda doblada hacia atrás.


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